LA NO DISCRIMINACIÓN CONSTITUYE UN EJE FUNDAMENTAL PARA ASEGURAR EL ACCESO, LA PERMANENCIA Y EL DESARROLLO EN EL EMPLEO EN CONDICIONES DE IGUALDAD
Ciudad de México, a 01 de mayo de 2026
Pronunciamiento 005
Cada 1º de mayo se conmemora la lucha histórica por los derechos sociales y una vida digna de las personas trabajadoras, en este sentido, desde el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (COPRED) hacemos un llamado al sector empresarial y al público en general para implementar acciones concretas en favor de las personas trabajadoras y la construcción de espacios laborales libres de discriminación. Esto implica establecer medidas para prevenir y atender esta problemática, así como promover acciones activas de inclusión laboral para personas de grupos históricamente discriminados.
De acuerdo con la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH, s.f.), el movimiento de lucha por los derechos de las personas trabajadoras surge tras la Revolución Industrial, cuando se hicieron cada vez más evidentes las malas condiciones de trabajo y de vida de la clase obrera: explotación laboral, remuneraciones ínfimas y precarias, condiciones insalubres, jornadas interminables, pagos a destajo, así como trabajo infantil y femenino subpagado, entre otras vulneraciones graves.
La fecha fue establecida en el Congreso Obrero Socialista de la Segunda Internacional, celebrado en París en 1889, con el propósito de conmemorar y reivindicar a los Mártires de Chicago, un grupo de sindicalistas condenados a muerte por su participación en la huelga iniciada el 1 de mayo de 1886 en Estados Unidos.
Actualmente, el movimiento obrero, orientado a garantizar condiciones de trabajo dignas, justas y equitativas, se encuentra estrechamente vinculado con los principios de igualdad y no discriminación. Las demandas por jornadas laborales justas, salarios dignos y el reconocimiento de derechos han implicado la oposición a prácticas excluyentes y desiguales que afectan de manera desproporcionada a ciertos grupos.
Desde el Consejo, reconocemos que la no discriminación constituye un eje fundamental para asegurar el acceso, la permanencia y el desarrollo en el empleo en condiciones de igualdad, reforzando el carácter universal de los derechos laborales y su papel como herramienta para la igualdad. Por ello, el Consejo ha visibilizado, en múltiples espacios y documentos de trabajo, que la discriminación es una conducta recurrente, repetitiva y estructural que se manifiesta fuertemente en el ámbito laboral.
Los datos son contundentes. En el estudio “Panorama de los casos de discriminación laboral en la Ciudad de México (2024)”, elaborado por Maricela Hernández y Verónica Baz, se documenta que alrededor de 7 de cada 10 casos que la institución atiende corresponden al ámbito laboral privado. El principal motivo de discriminación es el embarazo (36% del total), seguido por la condición de salud (17%), el género (11%) y la discriminación hacia personas LGBTIQ+ (11%).
En la misma línea, el “Informe de Casos de Atención” del año 2025 confirma una alta concentración de discriminación en espacios laborales, asimismo, posiciona al embarazo y la maternidad como principales motivos de discriminación, junto con la condición de salud, lo que evidencia que estas prácticas continúan limitando el ejercicio de derechos de mujeres y personas gestantes.
Adicionalmente, informes de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en este 2026 señalan que existen más de 840 mil muertes al año relacionadas con riesgos psicosociales. En este contexto, la discriminación constituye un factor de riesgo crítico que afecta la salud mental y física, por lo que resulta urgente vincular la lucha contra la discriminación con la defensa de los derechos de las personas trabajadoras, que cada año se conmemora el 1º de mayo.
Es así como, desde este organismo, se refrenda el compromiso de continuar trabajando con el sector privado para impulsar políticas y acciones integrales que contribuyan a la eliminación de la discriminación en el ámbito laboral. Esto implica establecer medidas efectivas para prevenir, atender y sancionar esta problemática, así como promover acciones afirmativas de inclusión laboral dirigidas a personas pertenecientes a grupos históricamente discriminados. De igual forma, supone fortalecer la cultura institucional basada en la igualdad de oportunidades, el respeto a la diversidad y la garantía plena de derechos, a fin de construir entornos de trabajo dignos, seguros e incluyentes.
---000--