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COPRED llama a mantener una perspectiva de derechos humanos en el ámbito laboral ante la COVID-19

Publicado el 01 Mayo 2020

Ciudad de México, 1° de mayo de 2020

Pronunciamiento 012

Distintos tratados internacionales de derechos humanos, legislaciones nacionales y organismos especializados, como la Organización Internacional para el Trabajo, establecen que una de las condiciones fundamentales para el pleno goce y ejercicio del derecho al trabajo es la implementación de las medidas necesarias para que éste se desarrolle de manera segura y saludable.

Ante el contexto actual por la declaratoria de emergencia sanitaria por la COVID-19, en el cual el derecho a la salud se ve amenazado, es indispensable destacar su interdependencia con otros derechos, como el laboral. Debido a esta interrelación, estos derechos actúan de forma sinérgica.

En este Día Internacional del Trabajo, el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación (COPRED) recuerda la importancia de tener presentes las luchas sociales que dieron pie al reconocimiento de los derechos laborales, y hacer énfasis en que frente al complejo contexto que enfrentamos, es necesario seguir luchando por su garantía y protección.

De acuerdo con datos de la Encuesta sobre Discriminación de la Ciudad de México (EDIS, 2017), el 28.58 por ciento de las personas considera que el derecho al trabajo es el más importante. A su vez, éste es el más vulnerado por conductas discriminatorias. Sólo en el 2019, el 73% de las denuncias atendidas por el COPRED fueron por discriminación laboral.

Durante esta emergencia sanitaria se han decretado medidas extraordinarias para proteger y cuidar del derecho a la salud individual, colectiva y pública. De la misma manera, es necesario adoptar buenas prácticas para no descuidar la garantía y protección del derecho al trabajo. El cumplimiento de dichas medidas sanitarias, el resguardo domiciliario y la suspensión de actividades no esenciales tendrán impacto en el ejercicio de ese derecho.

En este sentido, la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos estimó que el mes de abril cerraría con una baja de 744 mil 225 empleos. En la Ciudad de México, 26 empresas han sido señaladas por no respetar los derechos laborales de sus trabajadores y trabajadoras durante esta pandemia. Esto es preocupante, no solo por la pérdida de empleos formales, sino por los impactos diferenciados que este contexto tiene, sobre todo para la población que ejerce el trabajo informal, entre otras. De igual forma, para las madres y padres corresponsables, que trabajan desde casa y se enfrentan con una triple jornada, así como para quienes ejercen alguna actividad del sector esencial y permanecen en riesgo.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, ENOE (INEGI, 2019), la población económicamente activa es de 57 millones 625 mil 521 personas, de las cuales 20 millones 071 mil 681 laboran en condiciones formales, 4 millones 297 mil 520 subcontratadas y 31 millones 314 mil 249 en informalidad laboral. Con más del 56% de la población económicamente activa que no goza de todos sus derechos laborales, millones de personas trabajadoras están expuestas a la pérdida de ingresos y al despido. Corren un alto riesgo de ser afectados en sus condiciones económicas y de tener mayores dificultades para recuperar sus medios de vida.

En esta conmemoración internacional, es preciso reflexionar en torno a los muchos retos y desafíos que aún tenemos como sociedad, pues los impactos de la pandemia en el ámbito laboral prevalecerán a mediano y largo plazo. Ante la pandemia, es importante la solidaridad, la empatía y el respeto a todos los derechos laborales para quienes siguen asistiendo a sus centros de trabajo porque pertenecen al sector esencial, para quienes pertenecen a grupos con alto riesgo de contagio por edad o condición de salud, así como para quienes realizan teletrabajo.

En el caso de las personas trabajadoras que laboran desde casa, resulta de especial importancia considerar la flexibilidad y creatividad en las dinámicas de trabajo, sobre todo cuando son cuidadoras de menores, personas con discapacidad o mayores. Cuando las actividades de los empleadores pertenecen al sector esencial, es indispensable garantizar buenas prácticas para que los espacios laborales sean seguros, saludables y en caso de que proporcionen atención a la ciudadanía, ésta sea integral y con una perspectiva de derechos humanos y no discriminatoria.

Desde el COPRED se han impulsado estrategias de difusión de buenas prácticas en torno al derecho al trabajo y a las condiciones laborales fundamentales para su pleno goce y ejercicio. Entre éstas, los materiales emitidos por el Gran Acuerdo por el Trato Igualitario, plataforma de vinculación con el sector privado (consulta aquí), así como el análisis “Las personas empleadoras y su responsabilidad ante COVID 19” (consulta aquí).

Frente al trabajo informal, es necesario implementar medidas de apoyo, tomando en cuenta que no todas las personas cuentan con el privilegio de permanecer en confinamiento. Para quienes ejercen el trabajo informal, es indispensable salir a trabajar para obtener un ingreso y satisfacer sus necesidades básicas. Ante ello, recordamos que también la ciudadanía puede asumir un compromiso solidario y corresponsable en el consumo de alimentos y productos locales.

La colaboración y solidaridad de todas las personas, desde sus ámbitos y competencias, es lo que nos permitirá superar los retos y efectos económicos de la pandemia.