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Los impactos diferenciados de la contingencia sanitaria en las poblaciones LGBTI+

Publicado el 14 Abril 2020

Ciudad de México, 14 de abril de 2020

Pronunciamiento Asamblea

Las personas que integramos la Asamblea Consultiva del Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (COPRED) consideramos oportuno comunicar las implicaciones que un contexto de emergencia sanitaria tiene en la población LGBTI+ como grupo en situación de vulnerabilidad social, y para ello, distinguirlo primero de los llamados grupos en alto riesgo sanitario de contagio de Covid-19.

Como se ha informado, los grupos en alto riesgo sanitario de contagio de Covid-19 son aquellos que, por alguna condición física, de edad o salud enfrentan mayores probabilidades de contagio y mayor riesgo de serias afectaciones a su salud en caso de contraer el virus. Estos son personas mayores, mujeres embarazadas, personas con alguna enfermedad respiratoria, personas con hipertensión, diabetes, obesidad o tabaquismo.

En tanto, cuando hablamos de grupos de atención prioritaria nos referimos a personas que históricamente, por razones socio-económicas y culturales, se encuentran en una situación de vulnerabilidad, pues no gozan de acceso pleno a sus derechos. Por tanto, en el contexto de la epidemia, pueden enfrentar impactos diferenciados o de mayor magnitud que el resto de la población.

Es decir, estos grupos, además de las distintas interseccionalidades que les atraviesan, no precisamente enfrentan un mayor riesgo sanitario de contagio, pero sí impactos desproporcionados y, en muchos casos, una mayor exposición a la Covid-19, precisamente por la estigmatización, discriminación o condiciones desaventajadas de acceso a derechos, bienes y servicios básicos.

En tiempos de emergencia sanitaria, tal como lo ha expuesto el Secretario General de la OEA en la Guía Práctica de respuestas inclusivas y con enfoque de derechos ante el Covid-19 en las Américas, la situación actual plantea desafíos no solo a nivel local y nacional, sino mundial. Nos afecta directa e indirectamente a todas las personas, pero para aquellas en situaciones de vulnerabilidad, el alcance del impacto –más allá del acceso limitado o a veces nulo a políticas de prevención, atención médica, bienes

y servicios-- es mucho más profundo, pues aumenta las brechas en torno a los demás derechos económicos, sociales y culturales básicos –vivienda, trabajo, educación, seguridad social, alimentación adecuada, entre otros-. En este sentido, las personas de la diversidad sexual y de género, si bien no representan per se un grupo de alto riesgo sanitario de contagio, sí enfrentan retos diferentes a la población con una orientación sexual o identidad de género normativa en el contexto de la epidemia, así como posibles escenarios de mayor exposición al considerar algunas interseccionalidades.

En términos generales, dada la intolerancia, odio, discriminación y violencia hacia las personas pertenecientes a la diversidad sexual y de género no normativa, existe una mayor vulnerabilidad para su salud física y mental, sobre todo de las infancias y adolescencias LGBTI+ que se encuentran en resguardo domiciliario, no siempre con el apoyo necesario por parte de sus familias. Es también el caso de las personas LGBTI+ que justo por falta de aceptación, no cuentan con un lugar de resguardo y están en situación de calle, al igual que varias mujeres trans trabajadoras sexuales que vivían en hoteles que cerraron.

Aunado a ello, resaltamos el estado específico de vulnerabilidad en el que se encuentran las personas trans, pues como lo ha establecido la CIDH en los últimos informes temáticos, nuestro continente es la región del mundo más violenta con ellas. De por sí, el casi nulo acceso y goce de sus derechos humanos hace que su esperanza de vida sea mucho más baja a la del resto de la población.

Sumando estas desventajas históricas al contexto actual frente a la crisis sanitaria, no deben considerarse menores las nuevas barreras con las que se enfrentan –entre ellas, el seguir o tener acceso a los tratamientos hormonales correspondientes, la exposición a enfermedades de transmisión sexual y a la misma COVID-19 para quienes ejercen el trabajo sexual, violencia familiar, complicaciones por el uso de silicona líquida y otras sustancias para modificar los cuerpos de las mujeres trans de acuerdo con patrones estéticos femeninos hegemónicos, entre otras--.

Asimismo, por la importancia del enfoque interseccional, no podemos dejar pasar que, en términos porcentuales y de estadística arrojada por CENSIDA, entre las poblaciones clave que tienen prevalencia de VIH en México se encuentran los hombres homosexuales –-ampliado a hombres que tienen sexo con otros hombres-- y las mujeres trans, que al no acceder a tratamientos, están más expuestas.

Por lo anterior, y para obtener respuestas inclusivas ante la emergencia sanitaria vigente, es primordial reforzar una de las premisas que se expuso en la Jornada Nacional de Sana Distancia: las medidas de prevención deben desarrollarse bajo el enfoque y respeto de los Derechos Humanos, para refrendar la importancia de prestar particular atención a los grupos de atención prioritaria existentes como grupos en situación de vulnerabilidad en términos socio-económicos.

Para ello, tanto la información o comunicaciones, como las medidas de salud y reducción de impactos económicos, deben ser accesibles y focalizadas en la población más vulnerable, siempre con base en las posibilidades de interseccionalidad.

También debe tomarse en cuenta la transversalidad de los principios mismos del enfoque de derechos humanos: la no discriminación, disponibilidad (en los bienes y servicios), accesibilidad (tanto física, de información y económica), y aceptabilidad (incorporación de los pisos mínimos y en armonía con el resguardo de la ética y respeto de la integridad humana y de factores culturales, lingüísticos, de género, bio-psico-sociales y de edad).

Asamblea Consultiva del COPRED:

Laura Bermejo, María de los Ángeles Fuentes, Pamela Cerdeira, Edgar Sanabria, Ari Vera, Nathan Ambriz, Mónica Garza, Gilberta Mendoza Salazar, Enrique Torre, Elizeth Altamirano, Tatiana Alfonso, Luis Ortiz, Ana Saiz, y Jorge Luis Pantoja.

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